Prepará tu corazón para Dios

Un año inicia y junto a ello la nostalgia sobre todo lo bueno, lo difícil, lo que perdimos, lo que anhelamos y que no fue el año pasado, sin embargo tenemos la esperanza que de alguna forma este nuevo año será mejor.

Pareciera que el año anterior se fue tan pronto que pasamos desapercibido con cuanto afán vivimos, es decir la ansiedad o sobreesfuerzo por lograr un propósito que no siempre se cumple y que al final solamente nos quita la paz, logrando al mismo tiempo que de alguna forma apartemos nuestra mirada de Dios y nos dediquemos solamente a nuestros caminos que muchas veces, simplemente fatigan el alma y nos hacen caer en situaciones equivocadas, lejanas al buen propósito de Dios para nosotros.

¿Pero que haremos en esta ocasión?,

el año inicia y quizás ya estamos preocupados sobre como lograremos nuestras metas en esta ocasión, quizás piensas esforzarte más, a lo mejor dices tener esperanzas, ¿Pero en que o en Quien?

Al no ser los únicos en la vida quienes hemos vivido esto, quiero compartirte sobre alguien que en mas de una ocasión dedico su vida solamente para si mismo, trayéndole consecuencias que pudo evitar si tan solo escuchara el consejo de Dios. Por lo que te compartiré brevemente sobre ello, deseando que tu escuches el consejo.

En el libro de Oseas Capitulo 10, se relata sobre la situación moral de Israel, en un periodo de tiempo en que se apartaron de Dios y sin embargo prosperaron como pueblo, aunque lamentablemente también creció su arrogancia y egolatría por tomar decisiones equivocadas que los apartaron de los propósitos de Dios, lo que solo produjo lamentación en la vida de ellos.

En este Libro, Dios mediante el profeta Oseas, le revela al pueblo que han caído en todo tipo de maldades que han manchado sus corazones y sus conciencias delante de Dios, todo como resultado de dedicarse a prosperar lejos de su presencia, si reflexionas un momento, ¿Será posible que de alguna forma te has parecido o te pareces a ese pueblo?

Posiblemente si, ¿Pero que hacer?, ¿Como cambiar aquello que casi se ha vuelto nuestra forma de vivir?, si en ti nace esa pregunta, Dios tiene un consejo para ti, tal como lo tuvo para aquel pueblo que aún sin preguntarle, Dios en su misericordia les aconsejo declarándoles lo siguiente:

 12 Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia.

Dios usando la figura de la siembra, declara al pueblo que ha sembrado en pecado por largo tiempo, por tanto solo cosecharían juicio de Dios para si mismos, sin embargo Dios por amor y misericordia les anima a que detengan su forma de vivir y empiecen a sembrar en justicia, es decir, sembrar según la voluntad de Dios para que la cosecha sea buena y abundante, sabiendo que Dios produce fruto agradable que alegra el corazón y la mente.

Considerando nuestra vida como una tierra que produce fruto, muchas veces hemos sembrado sin descanso muchos tipos de semillas y que han dado todo tipo de cosechas y muchas veces solamente hemos logrado que la tierra se debilite, se vuelva árida y que dañe la nueva y buena semilla que deseemos sembrar, por lo que la tierra necesita un descanso y prepararla para ser fértil para hacer una buena siembra, justo el barbecho que Dios invita a que hagamos en nuestro corazón y mente para que su palabra y presencia aviven nuestra alma produciendo un fruto agradable a él y a nosotros mismos.

Cuanto tiempo te has esforzado sembrando y quizás solamente has visto crecer maleza, espinas o fruto amargo,  sin sabor en tu vida, reflexiona que hay en tu corazón, en tus motivos, tus deseos, en tus acciones, en tus palabras, piensa ¿Cuánto has luchado y el poco buen fruto que has visto algúna vez, se pierde sin que puedas disfrutar de él? Si es tu caso, como dijo Dios mediante el profeta, ahora te dice a ti, es tiempo de buscarle de corazón hasta que Él venga y te enseñe justicia.

Si tu deseo es ver el fruto de Dios en tu vida, es tiempo de abrir tu corazón y tu mente al Señor Jesús, el año comienza y puedes descansar de tus viejas obras para permitir que Dios prepare y sane tu alma para lo que Él traerá, si sabes esperar, te aseguro que la próxima cosecha que siegues, será buena, abundante y llenará de gozo tu corazón, si te esfuerzas en sembrar lo agradable a Dios y eres paciente haciéndolo veras su favor en tu vida en gran manera.

Reflexiona en lo siguiente: Si antes cansaste tu alma hasta el último aliento sembrando lo que no convenia y sin saber cuál era tu esperanza, ahora puedes cambiar toda duda y poner tu confianza en Jesús, quien a su tiempo segara en tu vida las bendiciones que ha preparado para que puedas gozarte hoy y en la eternidad.

Es tiempo del descanso, es tiempo de preparar nuestro corazón para buscar a Dios y veremos la mejor siembra de nuestra vida.

No olvides: Quien siembra en sombras, cegara dudas, el que siembra en luz, cegará confianza y paz.

Dios te bendiga a ti y a tu familia, que su presencia y sus palabras te alcancen y disfrutes siempre de su misericordia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *